Dientes de tiburón

Kay Ryan – Poema original

En todas las cosas hay
algo de silencio. El ruido
tiene el sabor
de los pequeños fragmentos
de calma con forma
de diente de tiburón
clavados en él.
Una hora en la ciudad
quizás contenga
un minuto de estos
vestigios de un tiempo
en que el silencio,
compacto y peligroso
como un tiburón,
era rey. A veces
un trozo de cola
o de aleta se deja sentir
todavía en los parques.