Poema de amor

Audre Lorde – Poema original

Habla tierra y bendíceme con la mayor de las riquezas
haz que la miel del cielo se derrame desde mis caderas
rígidas como montañas
extendiéndose sobre un valle
esculpido por la boca de la lluvia.

Y cuando entré en ella, supe que era
un vendaval recorriendo sus bosques
huecos dedos susurrando sonidos
miel derramada
de la copa partida
atravesada por una lanza de lenguas
por la punta de sus pezones por su ombligo
y mi aliento
aullando a sus puertas
con pulmones de dolor.

Ávida como gaviota argéntea
o niña
balanceándome sobre la tierra
una y otra
vez.